martes, 6 de marzo de 2012

Navegando entre el misterio y su sabor

La imaginación, vuela para recorrer el resto. Junto a la imaginación, vuelas tu. "Por qué no?"-pensaste. Eres soñador, te encanta viajar hacia lo desconocido en tus sueños. Deseas que todo acabe para empezar algo nuevo, ansioso para experimentar de la vida.
Por que eres de esos a los que le gusta abrir el tapón de la coca-cola, por que pone: DESTAPA LA FELICIDAD.
Me encantaría estar cada segundo contigo, disfrutar del taponcito que abres para mi, compartir tu imaginación, y con solo nuestra mente, poder tocar con cada punta del cabello la nube mas grande, la mas sabrosa, para poder comermela hasta hartarme, y hacer allí, contigo, mi cuento de principes y princesas. Bueno, no necesitaria mundo, por que tu eres mi mundo.

Ni hadas ni magos.

"Ya no tengo ni amor ni desamor. Tampoco llanto ni rabia que va desintengrando mis escamas a poquitos, como si fueran tiras de papel. Nado en paz, esa paz que habeces es odiable, por que es tan silenciosa que se ven mis burbujas.
Buscando una salida, paso el día aqui. Observo como todo se calma, y junto a todo me calmo yo. Cuanta injusticia por el mundo, y yo aqui, en el agua sin poder salir observando como tarde o temprano acabaré como uno mas de ellos"-dijo el pez.

Habeces lo mejor no es dudar.

+Tengo miedo.
-Miedo? De que?
+De mi vida. Voy demasiado rápido, y de repente, como si nada, decido pisar el freno, pero veo que todo a mi alrededor es diferente, como si me hubiera quedado estancada en el vacío.
-Tranquila, solo tienes que mirar la vida desde otra perspectiva. Por que eres tú la que tiene que interpretar lo que ha sucedido; y nadie puede verlo desde tu punto de vista.
+Es, ver el vaso medio lleno.
-Es, no ver el vaso medio vacio.

viernes, 13 de enero de 2012

Askatasunaren bidean.

¿Que por qué me gusta? No lo sé. Quizá por sus ojos. Esos ojos que me hipnotizan. Tal vez por su sonrisa. Esa sonrisa que me hace reír pase lo que pase. Por su boca, sus labios, su sabor… Por sus pequeñas manías. Esas que tanto me desquician y que a la vez me gustan tanto de él. Esas manías como morderse el labio o toquetearse el pelo cada dos por tres. Sus brazos. Esos brazos que desearía que me abrazasen a cada hora, minuto y segundo de nuestras vidas. Su pelo. Demasiado perfecto. Demasiado hermoso para ser realidad. Sus obsesiones. Aquellas por las que no vive y tanto coraje me dan, simplemente porque no puedo hacerlas realidad o porque yo no entro en ellas. Me gusta por su seguridad, esa que me transmite con solo pensarlo; y por su inseguridad. La que me asusta y me da escalofríos. Por cómo camina. Por ser distinto de los demás. Por no dejarse influenciar y ser siempre él mismo. Su sinceridad. Por su complicidad. Porque con un simple hola, hace que se me pongan los pelos de punta y los nervios invadan mi cuerpo. Realmente no sé por qué lo quiero como lo quiero. Supongo que será aquello llamado, ''enamorarse'' ¿no?