En algún momento de nuestra vida nos sentimos perdidos. Sentimos que no estamos donde corresponde, que se desvanece nuestra ilusión, nos hallamos desubicados... Hemos perdido personas, momentos... apreciamos ese dolor, pero queremos que las cosas cambien, darle un pequeño giro a nuestra vida, terminar de perdernos en algún lejano lugar para finalmente encontrarnos de nuevo a nosotros mismos.Son etapas, y en alguna de ellas como la que actualmente pasa por mi (o yo paso por ella), surgen miles de preguntas referentes a la vida, a mi pasado, mi presente, mi futuro, mi destino, la realidad de lo que he vivido, el porqué... y miles de incertidumbres.Tal vez sea síntoma de que ciertas cosas han ido provocado en mí un huracán y de nuevo todo tiene que reordenarse. Esa nueva disposición será positiva, porque me ayudará a sentar bases más solidas y por consiguiente a que el futuro sea más grato. Esto creo, al menos. Sin pensar en la parte negativa, la excesiva fortaleza que terminas adquiriendo aunque el interior siga sin ser tan rudo como parece.Irremediablemente, y por fortuna, estamos aquí y sólo queda afrontar la vida de la mejor manera. Tiempos mejores llegarán, porque nada permanece, todo fluye. “Las sensaciones placenteras son, también, sufrimiento porque tienen en ellas la semilla de la insatisfacción.” Sufrimos porque hemos conocido lo que nos ha dado vida en algún momento, por tanto el camino es sonreír por haber estado junto a esas personas que no hemos perdido sino ganado; por esos momentos que refugiamos entre nosotros, porque un día fueron realidad y no sueño.Porque si no hacemos por encontramos, sino ponemos de nuestra parte y nos revelamos ante ese tedio nadie lo hará por nosotros.Debemos cerrar las puertas del pasado y mirar hacia adelante.Os dejo un gran tema de Epica, "Dance of Fate" que habla sobre el destino, el intento de desafiarlo y la fragilidad de la vida.

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