Son solo eso, recuerdos. Recuerdo esa noche de primavera de la mano, me besabas y no importaba nada y me suplicabas que me quedase un rato más. Recuerdo como me mirabas y sonreías, como me cogías de la cintura y como hacías que me sintiese la única persona del mundo. Recuerdo como me besabas y como tus labios rozaban con mi cuello. Recuerdo lluvias cogida de tu mano, sin que nada, ni siquiera el fuerte viento nos separase. Recuerdo cuando no te importaban nuestras diferencias, cuando me mirabas a los ojos y cuando me decías esas cosas tan bonitas, que ahora, al recordarlas, me siento vacía. Recuerdo esos cortos pero intensos momentos, nuestros momentos. Los que no me podía poner seria contigo, los que andabas a 3 metros de mi, cuando ahora se te escapan las miradas, los tonteos y también cuando me pegabas a tu cintura. Pero desgraciadamente los recuerdo con una sonrisa y una lágrima a punto de caer. Recuerdo cuando me decías que la todo aquello que me hacía sentir la persona más afortunada del mundo, y seguido de tus, me besabas, y después me abrazabas. Pero lo que yo no sabía era, que todo era mentira.
Y aunque yo recuerde todo eso, tu ya al parecer, no recuerdas nada, porque para ti, ya no queda nada. Y aunque tu me gustas, mucho, solo queda eso, seguir, dejando todos aquellos preciosos recuerdos atrás.

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