Ven, rompamos todos los relojes para que jamas sea la hora de despedirse, ven, robemos unos billetes y nos marchemos a cualquier lugar donde no nos conozca nadie, y de lo desconocido hacerlo una vez más nuestro. Ven, recuéstate a mi lado, y hagamos cada día que sea inexplicable. Ven, acurrucate aquí conmigo, dame cada noche el último beso y cada día el primero. Ven, ven como cualquier otro día más conmigo porque lo único que me falta aquí eres tú.

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