sábado, 2 de julio de 2011

Compartimos un sueño L.

Parecía que los dos habíamos soñado exactamente lo mismo. Habíamos soñado con que nuestros brazos se enlazaban de forma dulce mientras nuestros labios besaban nuestros cuellos lentamente. Habíamos soñado como  sus manos agarraban con fuerza mi cintura y la acercaba a la suya. Habíamos soñado que los dos estábamos enamorados, que nos necesitábamos el uno al otro.
Parecía que habíamos soñado lo mismo, él me miraba con timidez y yo le miraba con disimulo.

No hay comentarios: