-¿ No te parece fantástico?- Susurraba en sus brazos mientras él acariciaba mi pelo.
+ ¿El qué cariño?
- Tú y yo, juntos, en la orilla del mar, mirándonos y viendo en nuestros ojos el cielo estrellado que hoy nos vigila. Tú abrazándome, amándome y yo queriendo que este momento jamás acabe, ¿No te parece maravilloso?
+ No es el momento el que me parece maravilloso, es tan solo tú, el simple hecho de estar rozando tu piel, de poder abrazarte, te amo, eres maravillosa.
Nos quedamos en silencio tan solo mirándonos, jamás había visto algo tan hermoso, nunca hubiera imaginado el poder siquiera amar a alguien de esta manera, si le tenía lejos enloquecía, y si le tenía cerca me volvía loca. Él era la única razón por la que yo era feliz, era la seguridad con la que me besaba la que me daba fuerzas para saltar, reír y quererle. Era él mi motor, mi corazón, era mi alma, mi vida, mi razón de existencia, es solo pensar que nos crearon para estar juntos y que esta vida se nos quedará corta.
Mis labios rozaban los suyos, por unos minutos mi mente estuvo en blanco.
- Me intimidas ¿Sabes?
+ Y eso ¿ Por qué? ¿ Ahora que he hecho yo?
- Eres demasiado, a tu lado me siento pequeña, me siento simple, no se, me haces sentir extraño. Son tus ojos la mayor muestra de perfección en este mundo.
+ ¿ Tú sentirte simple? Mírate, ¿ Quién podría no amarte ? Eres todo lo que desee y pedí, te quiero.

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